En el siglo 18, los miembros de la clase alta,
los tenían como su verdura favorita y no es de extrañarse porque desde tiempos
antiguos son bien conocidas sus propiedades medicinales, algunas de las cuales enumero a continuación:
·
Tienen un alto contenido de potasio, calcio, fósforo y magnesio.
Abundan en vitamina A y C, en
cantidades menores vitaminas del complejo B
y E. Son fuente de folatos.
·
Su contenido calórico es bajo, porque en su
mayoría están formados por agua (hasta un 90%), siendo excelentes colaboradores para aliviar la
presión alta.
·
Son un depurativo natural de la sangre, con
propiedades diuréticas, ayudando a eliminar toxinas.
·
Son digestivos y laxantes.
·
Tienen propiedades antioxidantes, por lo que
ayudan a eliminar los radicales libres causantes del cáncer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario