jueves, 17 de octubre de 2013

EL ACEITE DE MAÍZ, ALIMENTO Y MEDICINA

El maíz es de origen americano y se consume desde hace 7000 años; era un alimento básico de Incas, Aztecas y Mayas, quienes también lo usaban como medicina. Fue hasta el siglo XVI que llegó a Europa. Se cuenta entre los aceites más caros del mercado, por debajo del aceite de oliva y es usado en la preparación de margarinas, mayonesas, panadería y otros.

El aceite se obtiene del germen al separarse del resto del grano de maíz, es rico en ácidos grasos poliinsaturados, entre los que se cuenta el omega 6, vitaminas E, A, D, hierro y calcio. Proporciona al organismo ácidos grasos esenciales que por sí mismo no puede producir. Sin embargo, para obtener el máximo de sus beneficios debe consumirse el no refinado, que va bien en ensaladas y salsas. Este no resiste las altas temperaturas.

El aceite de maíz no refinado es útil para prevenir enfermedades circulatorias, vasculares y enfermedades degenerativas, debido a que tiene propiedades antioxidantes, también es comprobado que ayuda a reducir el colesterol.

No obstante, es conveniente mencionar que si se quiere un aceite que dure más tiempo y que sea más resistente a volverse rancio, es mejor comprar el refinado, que también soporta mayores temperaturas; pero sin importar cual sea nuestra elección, no debemos reutilizarlo para evitar la formación de sustancias tóxicas dañinas para el organismo.

Al igual que todas las grasas su contenido calórico es grande, por lo que se debe consumir en pequeñas cantidades para evitar el aumento de peso.

Gracias a sus propiedades se utiliza también en la elaboración de productos para mejorar la textura del cabello y la piel seca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario